Te quiero. Sí, te quiero. Pero cambié. Sí, cambié. No soy la misma. No, ya no. Ya no lloro todas las noches esperando que vuelvas. No. Ya no me intriga saber si en verdad me quieres, o si nunca te importo nada de lo que me pasaba. No me interesa. Siempre te voy a recordar, porque siempre te quise. Te amé. Y te esperé. Pero me cansé. Como veras cambié. Sí, cambié. Y ya no te necesito. Sí, asi es: NO TE NECESITO.