Todavía me resisto, a la absurda tentación,  
de pisar el freno, no pasarla bien,
disfrazarme de alguien que no soy.  
todavía tengo amigos, que me quieren como soy 
siempre un poco loco y, todo lo que toco, 
lo quiebro pido perdón. 

Y acá me ves, escapándome al fuego que sigue quemando; 
esa oración, libertad, ansiedad, un amor, soledad. 
y así viví, mucho mejor.

Todavía siento ganas, de llamarla alguna vez, 
y decirle que, cuando el se fue, 
un viento me arranco de pie