Todavía me resisto, a la absurda tentación,
de pisar el freno, no pasarla bien,
disfrazarme de alguien que no soy.
siempre un poco loco y, todo lo que toco,
lo quiebro pido perdón.
Y acá me ves, escapándome al fuego que sigue quemando;
esa oración, libertad, ansiedad, un amor, soledad.
y así viví, mucho mejor.
y decirle que, cuando el se fue,